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07 DE ENERO |

Estas son las tendencias más innovadoras en alimentación

Novedosos alimentos están surgiendo a partir de la intervención de la tecnología.

Proteínas de origen vegetal que sustituyan a las cárnicas como Imposible Foods, microalgas, levaduras e, incluso, insectos son los nuevos alimentos que se vislumbran como tendencias en alimentación. Las “carnes falsas” pero con sabor y aspecto de carne real van a ser el producto estrella de 2020. Aunque, derivado de esta novedad, la sociedad ya reclama un etiquetado sencillo para poder interpretarlo bien, una reducción de materiales de envase y el reciclado.

Si la alimentación ha sido siempre un asunto relevante en la vida de las personas, en los últimos años se ha convertido en tema fundamental y trascendental, tanto como por hacer frente a la obesidad y a la sostenibilidad, como por la preocupación sobre el futuro de la alimentación de los millones de habitantes que poblaremos el planeta. Según Naciones Unidas, en 2030 seremos ya 8.600 millones de personas en el mundo. Y cada vez son más consumidores que demandan información útil a las industrias alimentarias y que se ayudan de distintas App para conocer la calidad nutricional de los productos que llevan a su mesa. Así, destaca CoCo (Consumidor Consciente), una aplicación de móvil gratuita que se encarga de detectar esa calidad.

Las tendencias en alimentación y la forma de alimentarnos están cambiando. La gente en general tiene menos tiempo para cocinar, pero, a la vez, no se conforma con cualquier alimento y para este 2020, la llamada dieta planetaria “la que es buena para mí, pero también para el planeta” se espera que despegue del todo.

La tecnología y la innovación en la alimentación- ÓN

Las tendencias en alimentación y la forma de alimentarnos están cambiando. La gente en general tiene menos tiempo para cocinar, pero, a la vez, no se conforma con cualquier alimento y para este 2020, la llamada dieta planetaria “la que es buena para mí, pero también para el planeta” se espera que despegue del todo.

La estrategia europea para 2020 es ir en busca de dietas healthies con menos proteínas de origen animal, de ahí que haya un extra de esfuerzo para identificar nuevas fuentes proteicas más allá de la carne. Y alimentar a tanta población de forma segura, competitiva y sostenible pasa por buscar, de entrada, nuevas proteínas de origen vegetal como la quinoa, cáñamo, guisantes...; biotecnológica como microalgas (cada vez más demandadas y aplicadas a otros alimentos como mantequilla de algas, noodles de algas, etc), levaduras (como las naturales  propias de la masa madre para elaborar panes sanos) o incluso las crecientes fuentes de proteínas procedentes de los insectos (Investigadores de la Universidad de Oxford afirmaron que estos animales serán la proteína del futuro ya que aportan más nutrientes que la carne de vaca, pollo o cerdo). La venta de helados veganos con aceite de coco, hamburguesas de legumbres o cualquier alimento a base de ingredientes alternativos que sean más sostenibles y mejoren nuestra salud, serán bienvenidos.

Los Millenials y la nueva Generación Z, con menos ganas de pasar tiempo en la cocina y más de disfrutar de su tiempo libre, buscan ofertas preparadas, precortadas o precocinadas, pero elaboradas con productos frescos y de proximidad, es decir, con sello de producto de cercanía y con una historia que contar a través de un código QR impreso en el envase o a través de las redes sociales de la marca.

De hecho, las frutas y verduras van ganando adeptos año tras año. Así lo demuestra un informe reciente, “Healthy Food&Brands”, elaborado por Google en noviembre de 2019, al confirmar que en el 74% de nuestros hogares se considera importante seguir una dieta sana y que el 7,8% de la población española mayor de 18 años ya es veggie.

Por otro lado, la creciente, variada y original oferta de bebidas botánicas como el té kombucha (infusión fermentada a base de té negro y cultivo de bacterias y levaduras con alto contenido en vitaminas, minerales y enzimas), cafés con jarabes de enebro, cócteles sin alcohol ni bebidas carbonatadas... irán ganando terreno a las bebidas alcohólicas para reducir la ingesta de estas últimas. Y los snacks saludables a base de vegetales, frutos secos, semillas, ... para cuando no tenemos tiempo marcarán también la tendencia en 2020. Y, por último, los aceites sanos como el AOVE o el de coco imperarán frente a las grasas menos saludables; así como los edulcorantes vegetales tipo estevia irán ganando también terreno al azúcar, cada vez menos consumida desde que en 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) la calificara como el enemigo público número uno de la salud.

La llamada dieta planetaria “la que es buena para mí, pero también para el planeta” se espera que despegue del todo.

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