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¿Cómo reducir el consumo de combustible de mi vehículo?

Pequeños cambios al volante y un buen mantenimiento pueden ayudarte a ahorrar combustible

La gestión eficiente de los trayectos diarios en coche va mucho más allá de reducir el gasto económico a fin de mes. Adoptar una conducción consciente y aplicar técnicas de eficiencia energética son hábitos que ayudan a recortar de forma drástica el consumo de combustible, pero también a disminuir las emisiones contaminantes que deterioran la calidad del aire en nuestras ciudades y a alargar la vida útil de los componentes mecánicos. Por si fuera poco, los principios de la conducción eficiente se apoyan en la anticipación, la suavidad y el respeto por los límites de velocidad, tres factores que reducen directamente el riesgo de sufrir accidentes y contribuyen a que el tráfico sea más seguro para todos. 

El estilo de conducción es decisivo. El modo en que pisamos los pedales y gestionamos el cambio de marchas marca la mayor diferencia en el gasto final de carburante. Una conducción eficiente puede lograr un ahorro de entre el 15% y el 20% en el consumo diario.  

Para conseguirlo, resulta básico arrancar sin acelerar e iniciar la marcha justo después de poner el motor en marcha en los vehículos de gasolina, o esperar apenas unos segundos en los diésel. Una vez en movimiento, conviene circular en las marchas más largas que sea posible, manteniendo un régimen de bajas revoluciones. Subir de marcha pronto, entre las 2.000 y 2.500 revoluciones en motores de gasolina y entre las 1.500 y 2.000 en los diésel, permite mantener una velocidad constante que reduce el gasto entre un 2% y un 6%.  

Otro aspecto fundamental es la anticipación. Mirar lejos para prever las retenciones permite levantar el pie del acelerador a tiempo y dejar que el vehículo ruede con la marcha engranada. En esta situación, los inyectores se cortan y el consumo se reduce a cero. Evitar frenazos y acelerones bruscos no solo ahorra litros de combustible, sino que protege los frenos y los neumáticos. En carretera, la velocidad también manda: elevar el ritmo de 90 km/h a 120 km/h incrementa el gasto de combustible alrededor de un 30% debido a la resistencia aerodinámica, según datos de la DGT.

La forma de conducir influye directamente en el gasto de carburante: una conducción eficiente puede reducir el consumo entre un 15% y un 20%

Mantenimiento del vehículo y carga útil. El estado mecánico del coche es el otro gran pilar del ahorro. Circular con los neumáticos por debajo de la presión recomendada por el fabricante aumenta la resistencia a la rodadura y eleva el consumo de combustible hasta un 4% en vías interurbanas, además de acelerar el desgaste irregular de la cubierta y deteriorar la estabilidad del coche.  

El mantenimiento de los filtros de aire y aceite es igualmente relevante. Un filtro obstruido impide que la mezcla de aire y carburante se realice de forma óptima en los cilindros, lo que fuerza al motor a trabajar con menor eficiencia y consumir más. Por último, conviene eliminar del coche todo aquello que añada peso innecesario. Llevar en el maletero bultos prescindibles o mantener instalados la vaca o los portaequipajes de techo cuando no se utilizan perjudica de forma notable la aerodinámica del vehículo, provocando incrementos de consumo que pueden superar el 20% a velocidades de autopista. 

Planificación de rutas y climatización. La tecnología actual ofrece herramientas clave para optimizar los trayectos diarios antes de ponerse al volante. Recurrir a aplicaciones de navegación que calculen la ruta más fluida permite esquivar atascos y retenciones, momentos en los que las continuas paradas y arrancadas multiplican la huella de carbono y el consumo. 

De igual forma, conviene racionalizar el uso del aire acondicionado y los sistemas de climatización. En ciudad, llevar el aire encendido puede elevar el gasto entre un 10% y un 20%. Por contra, a altas velocidades en carretera, resulta más eficiente encender el climatizador que bajar las ventanillas, ya que estas rompen la línea aerodinámica del vehículo y generan un freno que obliga a acelerar más para mantener la misma velocidad.

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