Mutua Madrileña
Comunicación Corporativa
Con la nueva estación, diez gadgets que te pueden ayudar a garantizar la seguridad y el confort del viaje
En cualquier momento puede llegar la lluvia y más tarde, quizá, el frío. Entonces viajar requerirá una preparación especial pues no basta con ser un conductor prudente. En nuestro caso es igual que una sencilla operación matemática en la que a un mantenimiento preventivo se le puede sumar, por ejemplo, diez gadgets para que nuestro vehículo esté bien equipado y la seguridad del viaje garantizada.
De forma concisa, antes de escoger esos aparatos, que al igual que una mochila de un senderista, debe llevar todo conductor, resulta muy útil conocer algunas reglas con el fin de evitar averías y garantizar una conducción segura del coche en otoño.
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto de la carretera, por lo que conocer y saber interpretar su etiquetado es fundamental para tomar una decisión de compra informada. La profundidad del dibujo nunca debe ser inferior a 1,6 milímetros, aunque los expertos recomiendan al menos llegar a los 3 milímetros para una buena expulsión del agua y la nieve. También comprueba la presión pues con el frío otoñal tiende a bajar, las baterías de más de cuatro años exigen pasar por el taller para su revisión y este examen debe incluir las luces del coche —posición, cruce, carretera, antiniebla e intermitentes— y asegurarse de que funcionan de manera correcta. En el otoño y el invierno los días son más cortos y disminuye la visibilidad, por lo que la iluminación no es algo superficial. Y tres recomendaciones finales antes de entrar en esa decena de productos básicos en la mochila del viaje: nunca uses agua caliente para quitar el hielo, ya que puede dañar los cristales, y el vaho, que a veces los cubre, es un problema que reduce, de forma peligrosa, la visibilidad. Si quieres desempañarlos con rapidez, activa la calefacción y dirige el flujo de aire hacia el parabrisas. El imprescindible anticongelante forma parte de la memoria de todo viajero.
Cae el otoño y llegará el invierno, y en la mochila del conductor, para evitar sobresaltos y garantizar la seguridad del viaje, diez gadgets que añadirán tranquilidad y calma a la conducción.
1º Arrancador de baterías portátil. Este dispositivo ayuda a arrancar el vehículo en pocos minutos, con lo que no hay que recurrir a la ayuda en carretera o pinzas conectadas a otro automóvil. La batería descargada sigue siendo una de las averías más frecuentes. Los modelos actuales utilizan baterías de litio compactas capaces de suministrar picos de corrientes superiores a 1.500 amperios. Muchas incorporan también puertos USB, linterna LED y funciones powerbank —cargador portátil— para llevar carga a dispositivos electrónicos. Es importante recargar el arrancador cada 3 o 4 meses, aunque no se use, porque así está listo cuando hace falta.
2º Manta térmica de emergencia. Una avería nocturna o tener que esperar fuera del vehículo bajo condiciones meteorológicas difíciles pueden provocar una rápida pérdida de calor del cuerpo. Las mantas térmicas son una respuesta sencilla, económica y eficaz. Están fabricadas en material reflectante y a partir de aluminio, conservan ese calor corporal y protegen de la humedad y el viento. Su duración es de años y apenas sufren deterioro.
3º Organizador del maletero. Un maletero bien organizado no solo resulta más agradable sino también más seguro ya que los objetos pueden desplazarse en el interior del vehículo durante la conducción, produciendo golpes, ruidos o, en casos extremos, convertirse en proyectiles, si, por ejemplo, hay que detener de forma brusca el vehículo. Un organizador por módulos y con distintas divisiones sirve para repartir herramientas, productos de limpieza y de mantenimiento, accesorios de emergencia y otros artículos aprovechando al máximo el espacio. En el mercado se comercializan modelos con mayor o menor número de compartimentos, tapas abatibles, materiales muy resistentes o, incluso, con neveras adicionales.
Aunque la mayoría de los conductores conoce la prohibición de utilizar el móvil mientras conduce, no siempre se presta atención a cómo se coloca en el vehículo
4º Baliza V-16. Su obligatoriedad la ha convertido en uno de los objetos asociados al coche más conocidos. En la práctica, sustituye al histórico triángulo y es esencial en caso de avería o accidente porque permite geolocalizar la situación del vehículo. Debe estar homologada por la DGT (Dirección General de Tráfico) y su luz amarilla intermitente se emite en un radio de 360 grados y resulta visible (hasta a un kilómetro de distancia), incluso, de día. A través del Internet de las Cosas (IoT) el resto de vehículos reciben información en tiempo real de que existe, por ejemplo, un automóvil parado o accidentado en la carretera, lo que aporta un valioso margen de reacción. Si aún no la tienes, puedes conseguirla en nuestra app, MutuaMás.
5º Rasqueta contra el hielo. Antes de arrancar el motor resulta imprescindible si se quiere eliminar la escarcha de la mañana del parabrisas, ventanillas y retrovisores. Puede completarse con spray descongelante para facilitar la tarea sin afectar a los cristales.
6º Cargador USB destinado al coche. La batería del móvil no resulta eterna y es cierto qué entre mapas, llamadas, fotos, música o películas en streaming se acaba, casi, sin avisar. Y durante las vacaciones es muy habitual pasar muchas horas en el coche o en desplazamientos largos y atascos hasta llegar al trabajo. Para evitar este “apagón”, los cargadores —situados por lo general en la entrada del mechero— pensando en el coche ganan bastante terreno. Los usuarios valoran aspectos como la velocidad de carga, el diseño, el número de puertos (facilita conectar otros dispositivos como tabletas, cámaras, ordenadores), la potencia y su universalidad: se pueden utilizar con iPhone y Android.
7º Fundas textiles para ruedas. Son una alternativa práctica y ligera a las cadenas metálicas tradicionales. Resultan fáciles de colocar y ofrecen un buen agarre para salir de una situación de nieve o hielo en la carretera. A lo que se añade que ocupan poco espacio en el maletero. Otras ventajas. Como son ligeras y flexibles proporcionan una conducción más suave y silenciosa que las estructuras metálicas. Además, están fabricadas con tejidos livianos, que no arañan el terreno —algo que sí ocurre con las tradicionales— y al ser de tela se pueden plegar —ocupan menos espacio en el maletero— y, finalmente, ofrecen una presión más uniforme que las de metal.
8º Barra antirrobo para volante. En tiempos digitales nada resulta más imprescindible para prevenir un robo que una alarma electrónica. El problema es que también puede desactivarse y los amigos de lo ajeno cada vez poseen herramientas más sofisticadas. Una solución de cara a aumentar la seguridad del automóvil es recurrir a una barra antirrobo anclada al volante, que, a la vez, actúa como disuasión y es un elemento físico, el cual impide la movilidad del vehículo. La mayoría están fabricadas en acero y existen diferentes diseños, tamaños y sistemas de ajuste. A la hora de elegir entre las distintas opciones conviene tener en cuenta su visibilidad (aumenta el potencial disuasorio), la facilidad (se quitan y anclan con frecuencia) de enganchar la barra o liberarla, los recubrimientos de protección para evitar que dejen marcas en la superficie y su facilidad de guardarla en el coche.
9º Compresor de aire portátil. Es un “clásico” de las incidencias que surgen a lo largo de la vida de un coche. La oscilación de las temperaturas también afecta a la presión de los neumáticos. Una forma de enfrentar este contratiempo es un compresor de aire portátil. Una herramienta que infla los neumáticos lejos de gasolineras o talleres mecánicos. Conviene recordar que circular con una presión incorrecta aumenta el consumo de combustible, reduce la estabilidad y acelera la degradación de los neumáticos. Ahora los modelos digitales fijan la presión deseada y se detienen cuando la alcanzan.
10º Soporte de móvil magnético. Aunque la mayoría de los conductores conoce la prohibición de utilizar el móvil mientras conduce, no siempre se presta atención a cómo se coloca en el vehículo. Los soportes magnéticos utilizados para transportar el teléfono en modo manos libres son completamente legales, siempre que no obstaculicen la visibilidad del conductor ni interfieran con elementos de seguridad como los airbags. Habitualmente se fijan a las rejillas de ventilación, al salpicadero o a la consola central mediante una placa metálica adherida a la parte trasera del smartphone. A la hora de elegir uno, conviene valorar su compatibilidad con distintos dispositivos, la firmeza de la sujeción para evitar desplazamientos durante la marcha y un diseño discreto que no reste visibilidad. Además, es importante recordar que, aunque el soporte sea legal, manipular el teléfono mientras se conduce sigue estando prohibido.