Aprende a leer e interpretar la etiqueta de los neumáticos
Seguridad vial

Aprende a leer e interpretar la etiqueta de los neumáticos

Aprende a leer la etiqueta de los neumáticos en el Blog ÓN.

  • 17 de abril de 2026
  • 2 minutos

Los neumáticos son los cuatro pilares que soportan literalmente todo el peso del vehículo, absorben cada irregularidad del asfalto y son los únicos que, en el momento de frenar, establecen contacto real con la carretera. Y, sin embargo, la mayoría de los conductores los compran casi a ciegas, guiados principalmente por el precio.

Desde mayo de 2021, existe una herramienta sencilla y obligatoria en toda Europa para tomar esa decisión con criterio: la nueva etiqueta de neumáticos regulada por el Reglamento UE 2020/740. El problema es que muy poca gente sabe leerla. La etiqueta recuerda visualmente a la que llevan los electrodomésticos: una escala de colores que va del verde al rojo, letras de la A a la E, y varios pictogramas. Parece simple, pero cada elemento tiene un significado concreto y, en algunos casos, una implicación directa sobre lo que puede ocurrir en una frenada de emergencia. 

El primer apartado es la eficiencia energética, o lo que técnicamente se denomina resistencia a la rodadura. Un neumático con clase A consume menos combustible porque opone menos resistencia al avance. Uno con clase E, en cambio, es más voraz. La diferencia entre los extremos puede suponer hasta medio litro de consumo cada 100 kilómetros. No es un dato menor. En términos económicos, a lo largo de la vida útil de un juego de neumáticos, el ahorro puede ser significativo. Pero este parámetro no es el más importante para la seguridad. 

Cada elemento tiene un significado concreto y, en algunos casos, una implicación directa sobre lo que puede ocurrir en una frenada de emergencia.

El que sí lo es, y de forma determinante, es la adherencia en mojado. Este dato refleja la capacidad del neumático para frenar eficazmente sobre asfalto húmedo, y la diferencia entre una clase A y una clase E puede traducirse en varios metros de distancia de frenada. En la práctica, a 80 km/h, esa diferencia puede ser la que haya entre detenerse antes de un obstáculo o golpearlo. La lluvia es el factor climático más frecuente en los accidentes de tráfico en España, lo que convierte este apartado en el más relevante a la hora de elegir. 

El tercer elemento es el ruido exterior de rodadura, medido en decibelios y clasificado en tres niveles representados por ondas sonoras: una onda significa que el neumático es de los más silenciosos de su categoría; tres ondas indican que supera los valores más exigentes. Este dato afecta principalmente al confort y a la contaminación acústica urbana, aunque no debe confundirse con el ruido interior que percibe el conductor. 

La revisión de 2021 incorporó también dos pictogramas nuevos que responden a una realidad climática que muchos conductores ignoran. El primero es el símbolo de las tres montañas con un copo de nieve, conocido como 3PMSF, que certifica que el neumático cumple unos requisitos mínimos de tracción en nieve según la normativa internacional. El segundo es el pictograma de hielo, aún menos habitual, que acredita un comportamiento adecuado en superficies heladas. Ninguno de los dos aparece en todos los neumáticos: solo en aquellos que han superado las pruebas correspondientes. Los neumáticos de invierno son un elemento de seguridad adicional en zonas con nevadas y heladas frecuentes. 

Por último, la etiqueta incluye un código QR que enlaza con la base de datos europea EPREL, donde el consumidor puede consultar toda la ficha técnica del producto antes de comprarlo. Es una puerta de acceso a información mucho más detallada que la que cabe en una pegatina. La lectura de esta etiqueta lleva menos de un minuto. Ignorarla, en cambio, puede costar caro, no solo en el surtidor, sino en la carretera.  

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