Mutua Madrileña
Comunicación Corporativa
Kawasaki y Foxconn están probando en Taiwán un robot enfermero que promete revolucionar los hospitales.
Nurabot es el nombre del robot enfermero que Kawasaki y Foxconn están probando en Taiwán y que promete revolucionar los hospitales. Nurabot es capaz de moverse, hablar y aprender, con el objetivo de aliviar significativamente la carga de trabajo del personal sanitario.
Taiwán se ha convertido en el epicentro de una innovadora categoría de asistentes médicos robóticos: los robots enfermeros. Un ambicioso proyecto que no solo propone aliviar el déficit global de personal sanitario, sino que redefine lo que puede ser un hospital moderno: un espacio donde la tecnología no deshumaniza, sino que potencia el lado más humano del cuidado médico.
Para cumplir este objetivo, Kawasaki Heavy Industries y Foxconn han desarrollado en conjunto Nurabot, un prototipo de “cobot” (robot colaborativo) que actualmente está en pruebas en el Taichung Veterans General Hospital, uno de los hospitales más importantes del país. Este robot en pruebas es una evolución del robot social Nyokkey de Kawasaki, adaptado específicamente para tareas sanitarias y que pretende reducir hasta un 30 % la carga de trabajo del personal de enfermería, gracias a estas tecnologías de vanguardia.
Dotado de dos brazos robóticos, un compartimento para transportar medicamentos y muestras, y un sistema de navegación autónoma, Nurabot no solo se desplaza con soltura por los pasillos del hospital, sino que también interactúa verbalmente con pacientes y personal médico. Esto es posible gracias a una combinación de tecnologías de NVIDIA, como Jetson Orin, la plataforma Holoscan y el sistema de entrenamiento con gemelos digitales basado en Omniverse. También integra FoxBrain, el modelo de lenguaje propio de Foxconn basado en NVIDIA NeMo, que le permite entender y generar lenguaje natural, algo clave para moverse en entornos complejos y humanos.
Este proyecto redefine lo que puede ser un hospital moderno: un espacio donde la tecnología potencia el lado más humano del cuidado médico.
Actualmente, en el hospital de Taichung, Nurabot cumple funciones que van desde el reparto de medicación hasta la orientación de visitantes y el apoyo nocturno, liberando a las enfermeras de tareas rutinarias para que puedan centrarse en cuidados más especializados. Según testimonios del propio personal, la presencia del robot ha reducido la fatiga laboral y aumentado la eficiencia general del centro.
Sin embargo, no todo son facilidades. El desarrollo del proyecto ha requerido superar desafíos técnicos importantes, como la navegación segura en entornos concurridos, la integración con sistemas de gestión hospitalaria y la protección de datos sensibles de los pacientes. Aun así, la apuesta de Taiwán por los “hospitales inteligentes” ha sido clave: muchos centros médicos del país ya trabajan con gemelos digitales y tecnologías de simulación que permiten a robots como Nurabot entrenarse virtualmente antes de operar en la vida real.
De cara al futuro, las funcionalidades previstas son aún más prometedoras. Se espera que pueda reconocer rostros, hablar múltiples idiomas, asistir en la movilización de pacientes e incluso tomar constantes vitales. También se planea que actúe como educador digital, transmitiendo información sanitaria básica a través de pantallas y gestos.
Foxconn ha confirmado que espera lanzar Nurabot al mercado internacional en 2026. Y, mientras tanto, continúa desarrollando un ecosistema completo de salud digital que incluye herramientas de diagnóstico por imagen e inteligencia artificial médica, lo que sugiere que Nurabot es solo una pieza de un engranaje mucho más amplio.