Multas de trafico
Seguridad vial

¿Cuáles son y cómo podemos evitar las multas más comunes en ciudad y carretera?

Las multas son unas de las principales preocupaciones de los conductores.

  • 28 de mayo de 2026
  • 3 minutos

Las multas de tráfico son uno de los temas que más preocupan a los conductores españoles. Según los últimos balances de la DGT, cada año se imponen en España más de cinco millones de sanciones, y la mayoría no responden a casos aislados, sino a errores repetidos por miles de conductores en circunstancias muy parecidas. Conocer cuáles son las infracciones más comunes, entender por qué se castigan y aprender a evitarlas es una de las maneras más eficaces de mejorar la seguridad vial y, de paso, ahorrarse disgustos tanto en el bolsillo como en el carné por puntos.

En entorno urbano, el ranking lo encabezan las multas por estacionamiento indebido. Aparcar en doble fila, en vado, en zona de carga y descarga o en plazas reservadas son algunos de los ejemplos más frecuentes. Muchas veces, estas infracciones obligan a otros vehículos a invadir carriles en sentido contrario, dificultan el paso de ambulancias o reducen la visibilidad en pasos de peatones, lo que multiplica el riesgo de atropello.

Ninguna de estas infracciones se castiga de forma arbitraria. Detrás de cada sanción hay un dato estadístico. La sanción busca persuadir y corregir conductas.

El uso del teléfono móvil al volante se ha convertido en otra de las grandes protagonistas del cuadro sancionador. Conlleva una multa de 200 euros y la retirada de seis puntos del carné, porque apartar la vista de la carretera apenas tres segundos a 50 km/h equivale a circular más de 40 metros prácticamente a ciegas. Las distracciones son ya la primera causa de siniestralidad en España.

Completan el ranking urbano saltarse un semáforo en rojo, no respetar los pasos de peatones, circular sin cinturón o llevar a menores sin su sistema de retención, y exceder los límites de velocidad en las cada vez más extendidas zonas de 30 km/h.

Fuera de la ciudad, el exceso de velocidad sigue siendo, con diferencia, la infracción más sancionada por radares fijos, móviles y de tramo. La razón por la que se deben respetar los límites de velocidad es evidente: a más velocidad, más distancia de frenado y mayor energía en caso de impacto. Una colisión a 100 km/h libera casi el doble de energía que a 70 km/h.

También son frecuentes las multas por no respetar la distancia de seguridad, especialmente en autovías muy concurridas. La norma básica es mantener al menos dos segundos respecto al vehículo de delante, y tres si llueve o hay niebla. Los adelantamientos indebidos, sobre todo en línea continua o sin visibilidad suficiente, completan el podio de las infracciones más peligrosas, junto con la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, cuya tolerancia es prácticamente cero y cuya sanción puede llegar incluso a la vía penal.

Independientemente del tipo de vía, otras sanciones muy habituales son circular sin la ITV en vigor, sin seguro obligatorio o, incluso, sin permiso de conducir.

Ninguna de estas infracciones se castiga de forma arbitraria. Detrás de cada sanción hay un dato estadístico: las distracciones, la velocidad inadecuada y el alcohol están detrás de más del 70 % de las víctimas mortales en carretera. La sanción busca disuadir y corregir conductas que la experiencia ha demostrado letales.

Evitarlas pasa por hábitos sencillos. Configurar el móvil en modo manos libres antes de arrancar, atender a las obligaciones legales de pasar la ITV en plazo, respetar los límites incluso cuando parece no existir peligro, anticipar las maniobras señalizando con el intermitente y mantener una distancia de seguridad razonable son gestos que cuestan muy poco y previenen la mayoría de los disgustos. A esto se suma una idea clave: el conductor responsable no conduce pensando en el radar, sino en las personas que viajan con él y en quienes comparten la vía.

Aun cuidando todos los detalles, cualquier conductor puede recibir una sanción y no siempre la multa está bien tramitada. Puede haber errores que justifique un recurso. El servicio de gestión de multas de Mutua Madrileña se ocupa precisamente de eso: revisar las sanciones del mutualista, informar de las posibilidades reales de recurso y, si procede, tramitar la reclamación en su nombre. Una ayuda práctica que, sumada a una conducción prudente y a un buen conocimiento de las normas, hace que cualquier desplazamiento termine sin sobresaltos.

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