Mutua Madrileña
Comunicación Corporativa
Aprende a utilizar la IA para tus viajes en el Blog ÓN.
La planificación de viajes ha encontrado en la inteligencia artificial un aliado convincente: acelera la inspiración, personaliza itinerarios y ayuda a gastar mejor el presupuesto. El último informe global de Booking.com revela que el 87% de los españoles quiere usar IA para organizar sus próximas escapadas y que el 56% ya lo ha hecho, aunque solo un 9% delegaría todas las decisiones en la máquina.
Sacar partido real a la IA sin perder el control del viaje es posible desde la primera fase del viaje, ya que te ayuda a convertir ideas dispersas en rutas coherentes, cruzar intereses con presupuesto y tiempos, sugerir alternativas menos masificadas -algo que ya valora el 67% de los españoles- y, cuando se afina bien el encargo, devuelve planes sorprendentemente ajustados a lo que uno busca.
El mismo estudio de Booking (basado en más de 37.000 respuestas en 33 países) apunta a una percepción madura: hay excitación tecnológica (92% declara interés) y familiaridad creciente (74%), pero también cautela, de modo que el 38% afirma que contrasta siempre lo que la IA propone; ese es el marco correcto para viajar mejor con herramientas conversacionales como ChatGPT o Gemini, combinadas con servicios tradicionales fiables.
El 87% de los españoles quiere usar IA para organizar sus próximas escapadas y que el 56% ya lo ha hecho
¿Cómo usarla, entonces, sin que nos decepcione?
destino o región concreta, fechas o duración, presupuesto aproximado, perfil del viajero (familia, pareja, senior, mochila), intereses (naturaleza, gastronomía, museos, deporte), estilo (slow, activo, urbano) y exclusiones claras (evitar coche, peajes, colas, grandes multitudes). Con esa base, una pareja que viaje siete días por Puglia en octubre puede pedir estos prompts o instrucciones: “Itinerario de 7 días, presupuesto 1.600 euros, pueblos costeros, gastronomía, trayectos en coche inferiores a 90 minutos, tablas con día/kilómetros/tiempo y tres restaurantes por jornada con rango de precio”.
Si ya estás en destino, los prompts cambian de registro: “Estoy en Oviedo y llueve; tres planes bajo techo a menos de 20 minutos, con horarios y precio”; ante imprevistos, pide “alternativas, manteniendo presupuesto y reduciendo un 20% el tiempo en transporte”; incluso sirve para logística complementaria (“lista de equipaje de 10 días solo con equipaje de mano” o “frases útiles para reservar mesa en italiano”).
una conversacional para diseñar (ChatGPT o Gemini) y una de reservas o comparación para cerrar operaciones y verificar (Tripadvisor y Trip Builder para itinerarios con enlaces y reseñas; Google Flights y Skyscanner para alertas y tendencias; Hopper si buscas predicción de precios y garantías) y explora otras como Mindtrip, Trip Planner AI, AicoTravel, Wonderplan y PlantripAI.com.
exige enlaces a webs oficiales para horarios y entradas y especifica sostenibilidad (“prioriza transporte público, mercados y proveedores locales; evita hotspots saturados”).
introduce solo los datos imprescindibles (fechas y ciudad bastan), nunca compartas documentos, números de tarjeta o pasaporte, y desactiva el uso de tus conversaciones para entrenamiento si la plataforma lo permite.
revisa horarios, cierres por festivos, política de reservas y meteorología; contrasta precios y disponibilidad antes de comprar y guarda todo en una nota o mapa compartido con tu acompañante.
¿Cuándo conviene usar la IA? Antes del viaje, para detectar ventanas de precio y decidir en qué zona alojarte según ruido, conexión y seguridad; durante, para planes “B” si cambia el tiempo, para traducir, simular conversaciones o reservar a última hora; después, para ordenar fotos, gastos y rutas en un mapa que puedas reutilizar o compartir. La tendencia, según Booking, apunta a una adopción creciente y más sofisticada -el 63% cree que buena parte del proceso estará automatizado-, pero la clave es equilibrar rapidez y criterio humano: la IA acelera, tú decides.
Bien planteada, convierte la planificación en la antesala ilusionante del viaje: menos horas perdidas entre pestañas, más tiempo para elegir dónde ver la puesta de sol. La IA es excelente. Por tanto, generando el armazón; el toque diferencial -ese bar de barrio, el desvío a una cala sin nombre, la visita cuando abre el mercado- sigue dependiendo de tu curiosidad y de contrastar y verificar la información relevante con fuentes oficiales, webs de reservas y reseñas actualizadas.