Mutua Madrileña
Comunicación Corporativa
Utilizar el smartphone para resolver necesidades concretas reduce el estrés y aporta tranquilidad y pausa.
Durante años se ha construido una narrativa casi apocalíptica sobre los teléfonos móviles, como si la única forma de descansar fuera apagarlo, esconderlo en un cajón o dejarlo en modo avión. Pero la realidad tiene infinidad de matices. En vacaciones, el móvil puede ser una herramienta extraordinariamente útil: nos ayuda a organizar desplazamientos, descubrir lugares, reservar restaurantes, traducir conversaciones, orientarnos, gestionar incidencias o mantener el contacto con familiares y amigos.
La clave reside en diferenciar entre uso y abuso. Utilizar el móvil para resolver necesidades concretas reduce el estrés y aporta tranquilidad. Lo que acaba deteriorando el descanso es la conexión permanente a flujos infinitos de información, las constantes notificaciones o el abuso de redes sociales diseñadas para atrapar nuestra atención.
Las vacaciones deben servir para reconectar de forma digital. Entender que el smartphone debe ser un compañero y aliado, no el que marque nuestra gestión de estos dispositivos.
Antes que una desconexión total —sería un error y algo completamente innecesario y poco realista para la mayoría— habría que proponer una “reconexión” con control. Desactivar notificaciones innecesarias, limitar el acceso a ciertas aplicaciones, reservar momentos específicos destinados a consultar mensajes o redes y evitar que el teléfono sea el primer y el último objeto que vemos cada día.
“Las vacaciones no deberían consistir en apagar la tecnología, sino en utilizarla de forma inteligente”, aconseja Enrique Dans, profesor de Innovación y Tecnología en IE Business School. “Un móvil que nos ayuda a disfrutar mejor del viaje es un aliado. Un móvil que decide constantemente dónde poner nuestra atención se convierte en un problema. La diferencia entre ambos escenarios no está en nuestros dispositivos sino en los propios hábitos”.
Además, la inteligencia artificial está empezando a convertir el smartphone en un asistente cada vez más útil: capaz de planificar rutas, resumir información, recomendar actividades o resolver problemas prácticos en segundos. Renunciar a todo esto tendría poco sentido. Lo importante es aprovechar sus ventajas sin permitir que la economía de la atención nos robe aquello que precisamente buscamos en vacaciones: tiempo, calma y experiencias memorables. Es excesivo el uso que hacemos. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el 99,7% de los hogares con al menos un miembro entre 16 y 74 años dispone de algún tipo de teléfono (fijo y/o móvil) y el 49% posee ambos.
Existen otras formas de hallar ese necesario estadio de calma; la necesidad parar. Una opción puede ser separar los dispositivos: utilizar uno para lo personal y otro para el trabajo. O bien, utilizar cuando sea posible una tarjeta dual que se pueda desconectar o poner en modo “no molestar”. Otras pequeñas acciones que contribuyen al bienestar abarcan desde desactivar las notificaciones en pantalla de redes sociales y webs de noticias hasta silenciar los chats de WhatsApp que pueden perturbar nuestra paz durante las jornadas de vacaciones. Es una especie de higiene, al igual que existe en el sueño o frente a la ansiedad. También cambiar pequeños hábitos, como marcar unos horarios en los que se consultarán las redes sociales o no hacerlo, por ejemplo, antes de desayunar o después de cenar.
Otra estrategia que puede ayudar es elegir momentos concretos para revisar la actualidad. O apoyarse en la inteligencia artificial: ChatGPT, Claude, Perplexity u otras herramientas pueden enviarnos o prepararnos resúmenes de noticias, tecnología, economía y otros temas que interesen. El paradigma es no convertir en cada consulta en media hora de scroll: el móvil debe servirte para informarte y operar mejor, no para secuestrar tu atención.
Estos son los tiempos que vivimos. El móvil forma parte de nuestra vida, pero debemos intentar que no nos robe las vacaciones, sino que nos ayude a tener una experiencia mejor. “Todo esto te va a proporcionar lo más preciado que tenemos: tiempo, tiempo para vivir y disfrutar de las vacaciones