Cumbre de los océanos: Resumen y compromisos firmados
Medio ambiente

Cumbre de los océanos: Resumen y compromisos firmados

Descubre en el Blog ÓN los más de 2.000 compromisos para proteger los mares que se han establecido en la tercera Conferencia de Naciones Unidas sobre los Océanos. 

  • 27 de octubre de 2025
  • 2 minutos

El Mediterráneo frente a la Costa Azul no engaña: hoy está 1,5 ºC más caliente que hace apenas una década. Y ese dato, tan evidente como inquietante, se convirtió en el telón de fondo de la tercera Conferencia de Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC3), celebrada en Niza del 9 al 13 de junio de 2025.  

Francia y Costa Rica fueron los anfitriones de un encuentro que reunió a jefes de Estado, ministros, científicos y ONG con un propósito claro: poner a salvo el futuro de los mares dentro de la Agenda 2030. 

El gran titular de la cumbre fue la llamada “Declaración de Niza”, un pacto suscrito por más de 190 delegaciones que, sobre el papel, marca un rumbo hacia la protección de los océanos. Pero la letra pequeña dejó a muchos con un sabor amargo: no se menciona la urgencia de dejar atrás los combustibles fósiles ni se aborda de frente la minería submarina o la pesca de arrastre.  

El plástico, además, se rebajó de “crisis” a “desafío”. Una cuestión de matices que encendió a científicos y activistas. Por otra parte, nadie quiso hablar tampoco de prohibir el petróleo y el gas en alta mar, “pese a que la ciencia demuestra que está matando los océanos”, criticó Carlos Bravo, de Ocean Care. 

Aunque con vacíos, la cita sirvió para que los países anunciaran más de 2.000 compromisos e iniciativas. Entre las más relevantes: 

  • Un tratado mundial contra los plásticos, apoyado por 96 países, que debería cerrarse en agosto en Ginebra. 
  • Una moratoria a la minería submarina, impulsada de nuevo por Macron, aunque de momento solo 37 países se han adherido.
  • El Pacto Europeo de los Océanos, presentado por Ursula von der Leyen, que moviliza 1.000 millones de euros para políticas marítimas y de conservación.
  • El grupo “Pioneros del Océano”, formado por veinte Estados que han ratificado el Tratado de Alta Mar y quieren arrastrar a más países a su causa.
  • El Reto de las NDC Azules, impulsado por Brasil y Francia, que pide incluir al océano en los planes climáticos nacionales antes de la COP30 en Belém.
  • La Coalición por un Océano Silencioso, liderada por Panamá y Canadá, que busca reducir la contaminación acústica de los barcos.
  • Y la Coalición Interparlamentaria (ICOP), con 250 legisladores de cinco continentes comprometidos a impulsar leyes para proteger los mares.

“El océano es el bien común mundial por excelencia. No podemos tratarlo como un vertedero”

Uno de los grandes objetivos era acelerar la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar (BBNJ), adoptado en 2023. En Niza, 19 países más se sumaron y el total ascendió a 50, a la espera de una ceremonia oficial en Nueva York en septiembre.  

Pues bien, esa espera ya se ha resuelto: el tratado ha alcanzado las 60 ratificaciones necesarias y entrará en vigor el 17 de enero de 2026. Un hito histórico que da al acuerdo carácter vinculante y lo convierte en la primera herramienta global para proteger la biodiversidad en aguas internacionales. 
El avance es visto como una victoria diplomática, aunque persisten las dudas sobre el papel de grandes potencias como Estados Unidos, cuya ausencia en Niza dejó entrever falta de liderazgo. 

La conferencia también dejó cifras llamativas: Alemania invertirá 100 millones de euros para retirar municiones del Báltico y el Norte; Nueva Zelanda destinará 52 millones de dólares a gobernanza oceánica; y la Polinesia Francesa sorprendió al anunciar la mayor área marina protegida del planeta, con cinco millones de km².  

Incluso hubo espacio para la innovación financiera: Indonesia presentó, con apoyo del Banco Mundial, un “Bono Coral” para financiar la conservación de arrecifes. España, por su parte, también se dejó ver: anunció 8,5 millones de euros al Fondo Azul para el Mediterráneo, lo que la convierte en su mayor donante, y declaró cinco nuevas áreas marinas protegidas. 

Los pequeños Estados insulares, que han sido los más golpeados por el aumento del nivel del mar, reclamaron mayor ambición en la declaración final, especialmente en pérdidas y daños, pero su petición no fue recogida.  

Tampoco prosperó la moratoria global a la minería en aguas profundas. 

Pese a ello, la “Declaración de Niza” reafirmó el compromiso de proteger al menos el 30 % de océanos y tierra para 2030, alineándose con el Acuerdo de Biodiversidad de Kunming-Montreal. 

La UNOC3 de Niza deja, por tanto, una mezcla de avances y frustraciones. Se lograron nuevos fondos, compromisos y alianzas, pero la sensación general es que faltó valentía política para encarar los temas más incómodos: la dependencia de los combustibles fósiles, la explotación minera y la pesca industrial.  

Para Peter Thomson, enviado especial de la ONU para los Océanos, el punto clave empieza ahora: “No se trata tanto de lo que sucede en la conferencia, sino de lo que pasa después”. Y la próxima gran prueba ya tiene fecha: la cuarta conferencia, en 2028, que será organizada por Chile y Corea del Sur, justo cuando la Agenda 2030 entre en su recta final. 

En palabras de António Guterres, secretario general de la ONU y encargado de inaugurar la cumbre: “El océano es el bien común mundial por excelencia. No podemos tratarlo como un vertedero”. Mientras tanto, el Mediterráneo sigue calentándose, recordándonos cada día que la cuenta atrás no se detiene. 

Mutua Madrileña

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