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Cómo valorar una empresa

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Una de las formas más utilizadas para valorar empresas es el descuento de flujos de caja. Este método consiste en valorar una empresa por su capacidad de generar flujos de caja libres en el futuro. Para realizar la valoración correctamente, esos futuros flujos deberán ser actualizados a valor presente. El método más habitual consiste en proyectar un crecimiento estimado de los beneficios de la compañía a corto plazo y añadirle un valor residual consistente en extrapolar un crecimiento más bajo a perpetuidad. Posteriormente descontamos todos esos flujos a valor actual utilizando una tasa de descuento Por esa razón, a la hora de valorar una empresa, tan importante es estimar correctamente los beneficios futuros, como la tasa de descuento que utilicemos.

¿Qué es la tasa de descuento?

Es el coste que se aplica para determinar el valor actual de un pago futuro. Ante la promesa de recibir dinero en el futuro, tenemos la incertidumbre de si lo vamos a recibir o no, ya que puede surgir algún problema que impida que recibamos ese capital. Por eso, cuanto más lejano está el dinero que vamos a recibir, menos valdrá en el presente. En resumen, la tasa de descuento recoge el valor temporal del dinero y una prima de riesgo ligada al grado de incertidumbre.

¿Cómo calculamos la tasa de descuento o el coste del capital?

Normalmente se utiliza como tasa de descuento el coste del capital, financiado a través de varias fuentes; emitiendo acciones (fondos propios), o deuda (financiación bancaria y/o bonos). Esa financiación tiene distintos costes en función de la fuente. La tasa de descuento o coste del capital es el coste medio ponderado al que una empresa se financia. Por tanto, para calcular la tasa de descuento, deberemos conocer el coste de la deuda y el coste de los fondos propios.

El coste de la deuda es fácil de calcular, es el coste medio ponderado de la deuda emitida por la empresa y la que le financian los bancos. El coste de los fondos propios es más costoso de obtener: depende de la rentabilidad del activo libre de riesgo más la prima de riesgo asociada al activo en cuestión.

Lo que queremos destacar de todo lo anterior es que, a la hora de estimar el valor de una empresa, es importantísima la tasa de descuento que apliquemos y que, para calcularla, es fundamental qué valor imputemos a la tasa libre de riesgo. Cuanto menor sea, mayor será el valor de la compañía.