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Subirse a la moto

Subirse a la moto y la moto en parado

1. La moto está sobre el caballete central.

En el caso de una moto de más de 150 kilos, debemos de colocarnos en lado izquierdo de la misma y buscar algún asa en la mitad posterior de ese costado -a veces sirve el propio asa del pasajero, que está cerca del colín-. Tomaremos la moto por ese asidero y por el puño izquierdo del manillar, y tiraremos con fuerza del asa, empujando, y con el manillar únicamente dirigiremos la operación, no lo empujaremos.

Hay veces que la moto está sobre un suelo deslizante y el caballete resbala al empujar; entonces tendremos que aplicar un poco de habilidad pisando con el pie izquierdo sobre el suelo y el caballete a la vez, con el objeto de frenar su desplazamiento. En cuanto la moto se pose en el suelo, inmediatamente, soltamos la mano del asa y la llevamos al puño derecho del manillar para coger el freno delantero. Mantenemos la moto frenada y nos encaramamos a ella. En algunas motos pequeñas no existe asa de ningún tipo, entonces sólo podemos bajarla del caballete empujando sobre el manillar. En cuanto se pose en el suelo, la operación es idéntica: apretar el freno delantero.

Se puede empujar subido en la moto para bajarla del caballete; pero hay que tener en cuenta el sufrimiento extra de los casquillos sobre los que bascula el caballete.

Por otro lado, hay algunos que prefieren desplegar el caballete lateral para bajar la moto del central. Lo hacen como medida de seguridad. Lo es, pero sólo parcial y además puede acarrear otras consecuencias añadidas. Ofrece una seguridad parcial porque sólo les cubre en el caso de que la moto se venza al lado izquierdo.

Aparte, las consecuencias añadidas son:

  • Primero que hay que acordarse de plegarla, y no todos los modelos montan, o no funciona en todas las unidades, el sistema de emergencia que no permite salir en marcha con el caballete lateral desplegado.
  • Segundo, esa pata desplegada, según y cómo, nos puede trabar o podemos tropezar con ella a la hora de bajar la moto del caballete central, especialmente en terrenos no tan duros y adherentes como el asfalto.

Si alguno, a pesar de esto, se siente más seguro desplegando la pata de cabra como precaución, que no olvide plegarla en el mismo momento de sentarse.

2. La moto está apoyada sobre la pata de cabra o caballete lateral.

Nos aproximaremos a la moto por el lado izquierdo, la agarraremos con ambas manos por el manillar y tiraremos de la maneta de freno. Manteniéndola frenada, nos encaramaremos a ella al mismo tiempo que la vamos llevando a la verticalidad. Una vez sentados y sin dejar de apretar el freno, quitamos la pata de cabra.

Por lo general, la pata de cabra de una moto equipada a su vez con caballete central tiene una precaria estabilidad y, sin embargo, la moto que se soporta únicamente sobre una pata de cabra, ya sea una custom, ya sea una deportiva, ofrece una estabilidad más asentada de lo que aparenta, de lo que cabría esperar en un principio.

3. Sentados sobre la moto y en parado.

En esa situación, con los pies plantados sobre el suelo, dependerá mucho de la envergadura, peso y fuerza del piloto, pero tendrá que ser suficiente en casi todos los casos para mantener el equilibrio sobre un firme llano. No así en cuanto tenga la más mínima pendiente, que deberemos coger el freno, siempre el delantero (no pisar el pedal porque perdemos el apoyo de un pie), como hemos dicho al principio, con uno o dos dedos, según el tamaño de la mano del piloto. Siempre, subrayo esto, siempre que se vaya a subir el pasajero, cogeremos el freno y no lo soltaremos hasta que no esté quieto en su plaza. Si se mueve el pasajero, brusca e inesperadamente, de inmediato llevamos la mano al freno; y siempre que vayamos a hacer cualquier movimiento del cuerpo, por ejemplo, agachar la mano para desplegar la estribera del pasajero, lo haremos con el freno apretado.

Con el freno delantero activado evitaremos el 90% de las caídas en parado, que suelen tener para la moto unas consecuencias mucho más desastrosas de lo que pueda parecer.

Es muy importante señalar este recurso, pero más importante, si cabe, es entender hasta qué punto marca la diferencia.

Sin el freno cogido, la moto quedará suelta, libre para moverse sobre el plano, sobre dos dimensiones. Fijaros en la innumerable cantidad de movimientos que puede realizar la moto sobre la superficie. La moto se moverá entonces en dos dimensiones.

Con el freno trabado, en cambio, la moto quedará sujeta en lo que su movilidad longitudinal se refiere, no podrá ir, lógicamente, ni hacia adelante ni hacia atrás, y, en consecuencia su campo de movimiento se reduce a sólo a una línea, basculando a la izquierda o a la derecha. Nada más. La moto se podrá mover entonces sólo en una dimensión.