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Actitud previa

Actitud previa para subirse a una moto

Vamos a hablar en este apartado, precisamente, de la actitud que debemos adoptar antes de salir de casa para recorrer cualquier trayecto en nuestra moto.

  1. La caída: Nadie quiere hablar de ella, nadie quiere pensar en ella; sin embargo siempre está ahí, como el componente negro del riesgo que asumimos. Nosotros no debemos bajar la guardia jamás. NO LO OLVIDEMOS NUNCA. Hablaremos de ella más adelante, en un apartado dedicado en exclusiva.
  2. El equipamiento: Si llevamos siempre en la mente el riesgo que entraña conducir una moto, seguro que nos lo pensaremos dos veces antes de subirnos a ella vestidos de cualquier manera.

    Debemos de llevar:

    • Casco: Con éste no hay problema, lo entiende todo el mundo y además es obligatorio.
    • Guantes: Son muchos, muchos los que se olvidan de estas prendas en cuanto sube la temperatura. Les hablaría de cómo me dejé las manos cada vez que me caí sin ellos puestos. Si usamos unos gruesos para invierno, tendremos en cuenta la pérdida de tacto y nos olvidaremos, prácticamente, de la conducción deportiva. El guante que mejor protege es el de velocidad o el deportivo, según cómo le llamen.
    • Protección general del cuerpo: Aquí es donde, aparte del casco, debemos echar el resto en cuanto a protección. La prenda ideal para el motorista es el mono de cuero de una pieza. Pero está claro que no vamos a ir a trabajar vestidos de circuito. Podemos ir buscando combinaciones: mono de cuero de dos piezas, chaqueta y pantalón de cordura; pero, al menos, llevar puesta una chaqueta de cuero o de cordura o de cordura calada para verano y siquiera unos vaqueros, que son de lo más resistente entre las prendas corrientes.
    • Calzado: Lo ideal son las botas, claro está. Las de ruta, en general, ofrecen una buena protección en caso de caída y, por supuesto, resguardan muy bien los pies del frío y de la lluvia. Las de velocidad ofrecen la mejor protección contra las caídas y el mejor tacto para conducir, penalizando algo con las de ruta en el apartado climatológico. Dado que las botas resultan engorrosas en muchas circunstancias, al menos hay que procurar llevar un calzado cerrado, que se ciña al pie.